En el festival Wateke logramos demostrar cómo la creatividad puede darle una segunda vida a materiales en desuso, transformándolos en parte esencial de la experiencia:
Descartes textiles dieron color al escenario principal.
Pallets y chapas se convirtieron en el patio cervecero.
Rollos de caucho descartados fueron reutilizados como telar para ambientar el sector gastronómico.
Arpillera de bolsas de café se transformó en sombra para el escenario Watekids.
Y muchos otros materiales tuvieron un segundo uso dentro del festival, reforzando nuestro compromiso con la innovación, la estética y la sustentabilidad.